
La reciente reestructuración en el INDEC y la decisión del Ministerio de Economía de suspender el lanzamiento del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) se han convertido en el eje de las discusiones entre el equipo económico y los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI). En las reuniones iniciadas el pasado jueves en Buenos Aires, los enviados del organismo multilateral solicitaron explicaciones formales sobre la marcha atrás con el indicador actualizado, cuya difusión estaba prevista originalmente para esta semana.
A pesar de que el ministro de Economía, Luis Caputo, negó presiones externas para modificar el índice, fuentes cercanas a las negociaciones, mencionadas por el diario Clarín, indican que el FMI mantiene una postura firme respecto a la actualización metodológica. El staff del Fondo había previsto en sus informes que el nuevo IPC se publicara hacia finales de 2025, pero la recomendación actual de los técnicos es que ambos índices (el vigente y el nuevo) coexistan durante un año de transición.
"Hicieron las preguntas habituales: por qué no se va a hacer el cambio del IPC", señaló una fuente vinculada a los encuentros.
De no haber un acuerdo, se espera que el Fondo deje asentada esta "discrepancia" en su próximo informe ante el directorio en Washington. El organismo prioriza este punto en el marco de la revisión del programa vigente, del cual depende un desembolso de US$ 1.000 millones.
La gestión de Pedro Lines y la postura de Economía
Tras la salida de Marco Lavagna, Pedro Lines asumió la conducción operativa del INDEC. En encuentros con representantes gremiales de ATE y UPCN, el funcionario se identificó en su rol de director técnico y manifestó su intención de mantener la independencia del organismo, aunque reconoció que la decisión final sobre el IPC recae en el Palacio de Hacienda.
"Voy a guardar la independencia del poder político, la decisión del IPC depende directamente del ministro de Economía", habría afirmado Lines, según trascendió de las reuniones, añadiendo que buscará dialogar con Caputo para revisar la medida.
Por su parte, el Ministro de Economía intentó bajar el tono al conflicto, asegurando que la transición en el INDEC se dio en buenos términos. Caputo proyectó que la inflación de enero —que se informará bajo la metodología antigua— será cercana al 2,8%, una cifra similar a la de diciembre.

El reclamo por la actualización del IPC radica en que la medición actual utiliza una estructura de consumo de hace dos décadas. El nuevo índice, basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018, arrojaría cifras superiores a las oficiales. Según estimaciones del investigador Martín Rozada (Universidad Torcuato Di Tella-foto superior), si se hubieran aplicado las nuevas ponderaciones, la inflación anual de 2024 habría sido sensiblemente más alta que el 117,8% reportado.
En este contexto, la junta interna de ATE-INDEC anunció que presentará una petición formal en rechazo a lo que consideran una "intromisión política" y exigirán la publicación inmediata del índice actualizado.